¿Cómo elegir el tema de mi tesis?


Si necesitas ayuda con tu tema de investigación para el TFG / TFM o Tesis, esta breve historia te dará algunas pistas sobre cómo refinar tu idea inicial.




La primera vez que hablé con Sara estaba totalmente estresada. No estaba llevando bien su trabajo de fin de grado. Su situación estaba llena de frustración. Su primer curso de tesis se resumía en descargar documentos, leer todo que podía y tomar apuntes.


Y así pasó los primeros seis meses: leyendo un montón de artículos, un par de libros. Sin olvidar, los informes y tutoriales que se miró.


La cosa se desmadró. Y en vez de ayudar, la lectura le había complicado la elección de tema. Cuatro meses y no podía articular una sola línea coherente. Oh no, ¡Crisis Tesistencial! Muchas ideas, nada concreto. Sara quería llorar.


La confusión de Sara se resumía en un tema muy extenso y ambiguo.


Por un lado, le apetecía estudiar si el marketing era un aliado para fomentar el ecoturismo. Por otro, pensaba que era mejor denunciar las malas intenciones del marketing y cómo se estaba cargando la sostenibilidad en su pueblo.


Estaba hecha un lío: en medio del bien y del mal. Entre todas la lecturas que había hecho, le costaba trabajo posicionarse. Esto le causa mucha ansiedad.


Sara no veía en su escritura más que contradicciones. “¿Quiero hacer una campaña para que vengan más turistas al pueblo o explicar cómo hacer el pueblo más famoso puede afectarlo a mediano plazo?


Como suelo aconsejar a mis estudiantes, en medio de situaciones de crisis. Ante escenarios como el de Sara, más vale detenernos un poco reflexionar.

Observar lo que estamos haciendo y cuestionarnos si conveniente y apropiado para la dimensión (objetivos) de nuestro trabajo de fin de grado/ tesis o investigación doctoral.

Para ello, les recomiendo pensar en las tres preguntas iniciales:


¿Qué quiero estudiar?
¿Para qué quiero estudiar esto?
¿Cuál es el mejor enfoque para acercarme a este tema?


En el diseño de cualquier investigación, algo indispensable para decidir y definir el tema, es tomar en cuenta el punto formal de la investigación, el cual traducido de forma coloquial llamaría las gafas de especialista.

Un tema de investigación es un marco muy amplio que se entiende mejor cuando lo definimos/ concretizamos.


Ponerse las gafas significa, ver de forma aguda aquello que queremos estudiar. Tal como si utilizarás un microscopio para observar tejidos o células. (Y más ejemplos).


Definir un tema nos permite identificar y señalar un objeto de investigación concreto: Qué queremos estudiar con sus nombre y apellidos.

Así por ejemplo, Sara pasó de plantear algo tan general como “El marketing y el ecoturismo (que si bueno, que si malo), a formular un objeto específico “las estrategias de comunicación digital en pueblos ecoturísticos de la provincia de Barcelona”.


Definir el objeto de investigación, nos dará la primera pauta del qué vamos a estudiar y también cuál será su punto de referencia.


Si releemos el tema definido por Sara, “las estrategias de comunicación digital en pueblos ecoturísticos de la provincia de Barcelona” podrás darte cuenta de cuál es su aproximación: estudiar las prácticas de comunicación y no otra cosa.



¿Cómo definir el punto de vista formal?


El punto de vista formal se gradúa generalmente desde el ámbito de nuestra disciplina (formación/especialidad).


Volviendo a Sara; ella tuvo qué definir su enfoque cogiendo sus gafas de estudiante de publicidad y ajustando hacia dónde quería mirar.


Aunque su actitud crítica la empujaba a llevar su trabajo desde la sociología, no se sentía del todo segura . Se dejó aconsejar por su supervisor y decidieron continuar desde un enfoque centrado en la comunicación estratégica. Concretamente, analizar la comunicación de proyectos sostenibles de cinco ayuntamientos en sus redes sociales.


El punto de vista formal de Sara sería el de una especialista en comunicación.

Eso no le limitó a criticar los efectos secundarios de la promoción turística. Sin embargo, esto ya no era el hilo conductor de su trabajo.


Muy probablemente te encuentres en la misma situación que Sara. Y en este momento que comienzas con tu trabajo no lo tengas claro.


Quizás ves muchas cosas y no te decides por alguna. Para llevarlo mejor, te comparto un par de ideas:


1. Define tu tema por el interés y relevancia. Escoge un tema que despierte interés primero en ti. El tema es algo genérico que luego puedes concretar en tu terreno o especialidad. No escojas un tema para quedar bien con tu supervisor o por la ambición de “tratar un tema muy importante”.


2. Si te gustan dos o más cosas decántate por el tema que tenga más relación con tu especialidad. Un ejemplo común de muchos estudiantes es la idea de crear un negocio como proyecto final. No está mal, pero si tu grado ha sido en informática, seguramente el tribunal no valorará positivamente un plan de negocios como proyecto. En cambio, si presentas el prototipo de App y cómo planeas venderla, su evaluación sea distinta.

3. Escoge en función de la practicidad. Si quieres diseñar y testear una App pero aprender un programa te tomará meses, quizás habría de hacer un par de ajustes. Define tu tema aplicando el principio de realidad: ¿Es viable, posible, alcanzable?


4. Déjate aconsejar. Los supervisores de tesis suelen tener más experiencia y pueden encaminarte a direcciones más factibles. Tienen además unas gafas mucho más graduadas (las de especialistas). Escúchalos un poco.


5. Déjate ayudar. Sé receptivo/a a la retroalimentación de personas que opinen o evalúen constructivamente tu trabajo. Si alguien crítica, expone dudas o pone cara de circunstancia, no lo tomes como un ataque personal. Intenta escuchar y reflexionar sobre sus dudas. Mucho mejor si le preguntas, ¿qué no ha quedado claro? Saberlo, mejorará cómo comunicas tus ideas.


Hace unos meses Sara defendió el TFG. Se graduó con matrícula de honor y ahora está por comenzar un máster en Madrid. Y tú ¿has pasado o estás pasando por una crisis tesistencial? Coméntanos tu caso.

15 visualizaciones0 comentarios